JACQUELINE FARIA, PARECIERA SER COMO ESOS PERSONAJES QUE APARECEN EN LOS MOMENTOS DE CRISIS(Eligio Damas)

Eligio Damas Jacqueline Faría, pareciera ser como esos personajes que aparecen en los momentos de crisis, de cuando hace falta un mago, prestidigitador, para resolver lo que nadie ha podido hacer, distraer al público con trivialidades, cuando el tedio pareciera querer cundir o cuando los actores de reparto, demandan un descanso. También un pitcher de esos sólo usados para terminar un juego perdido y conservar las fuerzas de quienes hacen falta para los venideros retos. Ella permanece buen tiempo en la parte de arriba del banco de la “cueva”, donde no penetran cámaras ni luz, por lo que pasa desapercibida y le permite que la gente la olvide, de manera que, cuando regresa, siempre como asociada a un serio declive de la calidad de juego del equipo, genera la impresión que emergen cambios, gente nueva e ideas diferentes. “¡Hay, al fin, un remozamiento!” “¡Ahora sí es verdad que volveremos a ser lo que antes fuimos!” Piensan los “fanáticos”, para darse aliento. La recuerdo, dicho así para empezar a hilvanar, cuando la nombraron gerente de CANTV, en el 2009; entonces escribí en el 2010, por su gestión, empezando por citar a Quevedo: “Erase un hombre de una nariz pegado, Érase una nariz superlativa”. Y dije “La hipérbole de Quevedo, es buena para aplicarla a las empresas telefónicas del Estado, sobre todo de CANTV, por su publicidad. Por el espíritu consumista que ésta exhibe, tanto que uno ve a la gente como adherida a él. Cual si la voluntad que excita a hablar telefónicamente sin medida fuese el mismo gerente empresarial. Entonces como Quevedo, uno podría decir, no érase, pero si son unas empresas pegadas a un enorme cartelón publicitario que pregona “gasten, derrochen, hasta reventar”. https://www.aporrea.org/actualidad/a102978.html De donde uno cree que, el gobierno, tiene sus campos de descanso y olvido, sólo que, en estos, priva la misma idea, sólo tienen derecho los elegidos y estos serán eso, elegidos de los elegidos; depende quiénes serían estos. A otros se los mandan a Caronte. Por ejemplo, Elías Jaua, pese lo intentó, volver por sus fueros, dado su largo tiempo de excelentes relaciones con Maduro, no pudo. Había estorbado y convertido en una piedra de tranca. Ante lo sucedido el 3 de enero, pareciera ser que dio todo por perdido y optó por volver a sus viejos espacios y antiguos derrotes. Se armó de una narrativa convencional. La otra Faría o Farías, Erika, antes aliada de Jaua y Maduro, desde aquello que llamaron el “Frente Francisco de Miranda”, el mismo que bastante vainas le echaba a Diosdado, optó, al parecer, por resguardarse o quedarse en el olvido. Ella, Jacqueline, llega, como tantas veces ha llegado, desde el invernadero, donde se va o la mandan de reposo y, más que todo, buscando el olvido, pasa todo ese tiempo desapercibida y vuelve, contando que nadie la recuerde, por lo que antes fue. Estando en eso, se entrena día a día y se prepara para volver en otro rol, como qué pensado para ayudar al olvido. Lo que es un como esfuerzo inútil, en demasía, porque pese suele pasar años en resguardo, como escondida, en su aparición anterior, como en la anterior a este anterior, poco dejó para que nadie se acuerde de lo que hizo; pues, para su fortuna, donde tanta gente ha hecho cosas como para que nunca el olvido les oculte, podemos nombrar a un montón, de ella nadie se acuerda. Pues, si algo bueno tiene, es que no hace nada para el recuerdo y si el olvido. Por esto, al regresar, hasta ocupa cargos más importantes que el anterior y, el olvido, genera en la gente la esperanza que, no ella, sino el gobierno, pudiera implementar cambios sustantivos y hasta esperanzadores con esta nueva “oleada”. El Estado, en su empeño de “construir el socialismo”, mantuvo estos últimos años a Jacqueline Faría, presidiendo una Comisión de “ecosocialismo”, al parecer dependiente de la Asamblea Nacional; esto lo sé, porque lo acabo de averiguar en los medios, pues de ella hace unos años nada sabía, pero no olvidada, pues soy de los únicos, como nada sé de los resultados de esa comisión, pero sí sé que, al medio ambiente no dejan de agredir; como tampoco sé, si es culpa del capitalismo y su cultura o del socialismo que se dice existe en Venezuela, por lo que crearon esa comisión, callada y por demás discreta, que estuvo presidiendo Jacqueline. Es posible que esos resultados sean enormes y de una gran importancia estratégica, pero dada la impronta generada por la “oleada de Trump, la “bella oferta” de éste de volvernos el Estado 51 y la necesidad de mantener cartas guardadas, se mantengan ocultos, como cartas o piezas del ajedrez, en posición estratégica. Algo como muy propio de la actuación de Jacqueline, excesiva discreción, salvo los casos que no olvido. El socialismo del XXI ha demostrado ser, si no más eficiente que el del XX, si más creativo. La comisión de “Ecosocialismo”, que no es “Eco”, porque vaya por allí repitiéndose, arrastrada por los vientos o rebotadas por las montañas, como esas volutas de humo agitadas por mantas indígenas, sino por lo de ecología, como Jacqueline, más bien, ha sido muy discreta y más que callada, tranquila, aposentada. Como ya dije, es posible que, como antes, desde los tiempos de Chávez, en la Comisión de Ecosocialismo, Jacqueline, haya hecho una notable y trascendente obra, como haber creado un cuadro ecológico alterno, que se mantiene guardado, para sacarlo en el momento preciso, cuando los gringos nos dejen respirar, olviden la amenaza de lanzarnos nuevas oleadas, el existente diga, “hasta aquí llegué” y estire las patas. Y por haber hecho, creado, esa enorme y esperanzadora reserva, la pusieron ahora al frente del Ministerio de Transporte, donde el cuadro es más o tan depresivo que el del ambiente. He leído una noticia, según la cual “El encargado de negocios de EE.UU. en Caracas, John Barrett, informó este lunes que sostuvo una reunión con la ministra de Transporte, Jacqueline Faría, sobre la ampliación de las exportaciones de energía". https://www.aporrea.org/actualidad/n418676.html Y de ese encuentro, el funcionario estadounidense dijo con entusiasmo “Tuve una reunión productiva con Jacqueline Faría, ministra de Transporte de las autoridades... sobre la ampliación de las exportaciones de energía. El progreso económico de hoy sienta las bases para seguir avanzando...". Yo en particular, me lleno de expectativas, no porque mire en Faría, un cuadro, personaje nuevo, lleno de milagros, tampoco un funcionario distinto a los que han fracasado y, los gringos, humanos al fin, es posible, la miren como algo nuevo, sino porque bien la recuerdo, como nadie. Si alguien no se me olvida es ella, aunque parezca raro y contradiciéndome. Primero, por lo que dije de cuando presidía CANTV y su excitación al consumismo y, porque “ha sido”, las comillas sólo intentan recordar el tiempo, una dama de bello rostro, funcionaria que ha ocupado infinidad de cargos, dos circunstancias que en mi la hacen perceptible, pero también y, como determinantemente, porque estuvo de gerente de Movilnet, y, por encima de todo, en un cargo que tuvo que ver con las aguas servidas y hasta El Guiare. Este último, en verdad, no sé si estuvo bajo su control y mandato, pero si recuerdo, como se lo apropió con amor; por él, por Chávez y los caraqueños. En este cargo, el último mencionado que, en verdad, creo fue el primero que ocupó, Farías encantó por meses a Chávez y, creo que a la gente toda, sobre todo a los caraqueños o a quienes en esa ciudad vivían. Un domingo, en “Aló presidente”, a Chávez impactó, tanto como a la gente que allí cerca estaba y la que miraba y escuchaba a través de la TV, haciendo la oferta posible, real, para un breve tiempo de purificar el río Guaire, tanto como para que, allí la gente fuese con enormes sombrillas y su traje de baño a bañarse y, hasta beber el agua pura y cristalina que correría, para lo que, según ella, ya se había iniciado el proceso. Agua, no haría falta, sólo el hielo y la bebida. Pasaban los domingos y más que Chávez, el centro de atención era Jacqueline, hablando, incitada por aquél, acerca de cómo avanzaba el proceso de purificación del río caraqueño. Nadie notaba nada, el río seguía, a la vista de todos, siendo el mismo asqueroso, pero ella hablaba en abstracto, lo propio de las ofertas, de cómo, de un momento a otro, ocurriría el milagro. Yo, habitante de Barcelona, nunca me bañé ni me he bañado en El Neverí, porque cuando llegué a sus predios, estaba preñado de caimanes y babas, sólo, obligado, me sumergí en él, hasta la altura del pecho, cuando se desbordó e invadió la ciudad en los años setenta; sólo me he bañado en el Manzanares, mi río padre. Por eso, oyendo a Jacqueline, me llené de entusiasmo; compré un traje de baño y entusiasmé a mi compañera para lo mismo y nos dispusimos viajar a Caracas cuando aquella bella sirena, quizás un domingo, en “Aló presidente”, anunciase: “Ya nos podemos bañar y hasta beber el agua del Guiare”. ¿Cómo olvidar a Jacqueline? Pese el gobierno la resguarde para usarla como figura nueva, cuando las viejas, por serlo, se desgastan, yo nunca la olvido. Más si, en mi cuarto, guindado en un parabán, conservo los trajes de baño, el de mi compañera y el mío. Mientras El Guaire sigue siendo el mismo. Reply, Reply All or Forward

Comentarios

Entradas más populares de este blog

?COMO ENTENDER EL FENOMENO BOVES SI NO ESTUDIAMOS CRITICAMENTE EL 5 DE JULIO Y LA CONSTITUCION DE 1811?(Eligio Damas)

EL CENTRALISMO, COOPTACION SON CONTRARIOS AL ESPIRITU DE CAMBIO DE MODELO EN FAVOR DE LAS MULTITUDES(Eligio Damas)

EL REGRESO DE CHEVRON HA ALBOROTADO UN AVISPERO, PERO POCAS AVISPAS LLEGARAN "AL FINAL"