BUENO RESTRUCTURAR EL GOBIERNO, LO DEBIERON HACER ANTES DEL 03 DE ENERO,

Eligio Damas From: damas.eligio@gmail.com To: George Diaz Wed, May 27 at 2:14 PM Bueno reestructurar el gobierno, lo debieron hacer antes del 03 de enero. ¿Es Héctor Rodríguez la figura apropiada? Eligio Damas | El día viernes 12/12/2025, coloqué en este espacio, un artículo titulado “Trump, en su desespero hace de Walter Raleigh, piratea en el Caribe. ¿Todo un montaje teatral? https://www.aporrea.org/tiburon/a347664.html Lo menciono porque, Delcy Rodríguez, ha anunciado una reestructuración del gobierno, por lo que ha dicho “Una adaptada a esta nueva realidad de Venezuela; una Venezuela que renace desde su identidad, su historia libertadora y busca su propio camino para la felicidad del pueblo”. Pues en ese artículo, entre otras cosas, propuse la reestructuración del gobierno, incorporando a él, a venezolanos identificados con la soberanía y rechazo a la injerencia estadounidense; dije que era el momento de dejar atrás las bajas pasiones, rencores que dividían a quienes debían estar juntos, si valorábamos que se luchaba contra la injerencia y por la soberanía, lo que no implicaba, pues había que acogerse a la realidad, negarse a poner las relaciones con EEUU en su justo sitio. https://www.aporrea.org/contraloria/n419229.html La decisión, la de reestructurar al gobierno, que me parece formalmente acertada, más si su ejecución se corresponde con lo que demanda ahora mismo el interés nacional, lo que contienen las palabras de la presidenta encargada, se le mal acompaña designando para tales diligencias a Héctor Rodríguez, quien, en este momento, pareciera ser la persona menos apropiada. Pudiera, esta figura, sin quererlo, poner una traba para el logro de lo que los venezolanos ahora, ante la confrontación con EEUU, que se expresa en el manejo de los asuntos petroleros y en defensa de la soberanía nacional, deben y desean defender. Héctor Rodríguez, muy breve tiempo atrás, dio unas declaraciones, donde intentó justificar lo acontecido, logrando generar mayor inconformidad y descontento y, por supuesto, reacción en contrario en factores que deberían integrar ese nuevo gobierno. Pues lo dicho por el personaje aludido habla de rendición y contribuye a generar un espíritu derrotista y dar una imagen de entrega. Quienes lean la información, dado lo acontecido, lo que viene aconteciendo y se vislumbra, sin duda alguna, tienen su opinión acerca del valor y significado de expresiones de la presidente encargada como esa de “una Venezuela que renace desde su identidad, su historia libertadora y busca su propio camino para la felicidad del pueblo”, como también acerca lo que debe ser la “nueva estructura del Gobierno adaptada a esta nueva realidad de Venezuela”. Como que personajes, anteriormente partidarios del gobierno, no sé en definitiva cómo evaluarlos en este caso, de quienes ya se puede nombrar a unos cuantos, se han manifestado en contra de lo que viene sucediendo. Hasta Iris Varela, quien ocupó antes por lo menos dos ministerios y lleva largos años como miembro de la AN, manifestó su disgusto de una manera muy convencional y estereotipada, para no decir de mal gusto, diciendo “Váyanse al carajo gringos de mierda”. Si bien dijo eso y rechazó a EEUU y la política injerencista de Trump, se abstuvo opinar acerca del proceder del gobierno; pero sin duda, su expresión es el resultado de un disgusto con lo acontecido, no sabemos exactamente como valora o aspira acerca del manejo de las relaciones con el país del norte. Pero para tener referencias todavía más importantes, es necesario recordar como Elías Jaua, Luis Britto García y José Sant Roz, han puesto de manifiesto su inconformidad, con lo acontecido, pero sí en favor de “una Venezuela que renace desde su identidad, su historia libertadora y busca su propio camino para la felicidad del pueblo”, como enuncia Delcy; aunque en los primeros, pudiera prevalecer, una interpretación del fondo y forma del acontecer, nada coincidente con lo dicho por la presidenta, al anunciar la reestructuración del gobierno. He obviado a Mario Silva, porque este personaje, en la oportunidad que, el PSUV, en el 2014, perdió las elecciones legislativas, montó una escena parecida, sólo que, en aquella oportunidad, fueron sus ahora defendidos, Maduro y la señora Cilia Flores, los objetivos de su descontento o rabia. Poco duró en desdecirse. Más cuando su discurso de ahora, en nada coincide con el que mantuvo en estos últimos años, que le llevó a distanciarse de personajes de su cercanía como María Alejandra Díaz. “La nueva realidad de Venezuela”, demanda unos acompañantes de quienes comandan el gobierno, que asuman la realidad sin dejar de defender la soberanía y los intereses del país, que le dan mayor fortaleza y ánimo a los primeros y al mismo tiempo se exhiban como garantía y confianza de factores que se hace necesario incorporar a la lucha por los intereses nacionales, para ampliar el respaldo de la misma. La actual estructura gobernante y el único partido que la respalda e integra, no es suficiente para enfrentar la coyuntura de ahora. Por eso es bueno reestructurar el gobierno, pero bajo una visión diferente, que no ignore la amplia capa de venezolanos, ahora en oposición o marginada por el sectarismo, lo grupal, que ha imperado, para enfrentar la rapacidad imperialista. No es cosa de sustituir unos amiguitos por otros; el asunto va más allá y al fondo. Por lo que, hasta la figura apropiada para iniciar ese proceso, debería volver a pensarse, revisarse, pues pudieran seguir en lo mismo. En el artículo publicado el mes de diciembre pasado, del cual antes hice referencia, entre las cosas que propuse, para enfrentar lo que estaba por venir, fue reestructurar el gobierno. No en función de cambiar caras, sustituir a unos amigos íntimos por otros, sino de generar un frente de patriotas que están en distintos espacios. La exacerbación de la contradicción representada entre EEUU y los intereses de Venezuela, que no es inherente sólo a los gobernantes de nuestro país, sino también a casi todos los venezolanos, lo que incluye estructuras partidistas, distanciados innecesariamente, por errores, desaciertos, malos cálculos, se ha había ampliado y hasta generado serios conflictos, obligaba a un reacomodo. No bastaba la fuerza gubernamental, sin duda alguna resquebrajada, disminuida, por razones por demás conocidas, para enfrentar la amenaza que se hizo efectiva el 3 de enero; había que mostrarle al verdadero contrario que, una muy buena parte de los venezolanos, estaban de acuerdo en negociaciones, pero no en permitir que la moral, es la mejor palabra que se me ocurre, de los venezolanos, no estaba dispuesto a admitir, ser irrespetada. Por lo que tal medida, la anunciada por Delcy, pese aparezca acompañada de otra de poca fortaleza, dado el personaje destinado al efecto, no deja de ser pertinente, pero pudo haberse tomado con anterioridad. Pero también, es bueno recalcar, que lo atinente al interés de Venezuela, no es cambiar una figura por otra del mismo tono, color y “querencia”, para decirlo en una bella forma del lenguaje del llanero, sino abrirse al espacio venezolano, entablar relaciones con todas las fuerzas existentes en disposición de privilegiar los intereses nacionales, de lo que no es nada difícil saber, poniendo a un lado los rencores y con la actitud de definir un cuadro, una estrategia para darle un nuevo rumbo a lo que viene aconteciendo. Todavía hay tiempo. En el trabajo que aludo, publicado en diciembre, dije cosas como estas: “Una negociación en "paz", una fingida, oculta, con las defensas bajas, es tan y hasta más peligrosa, que una dada en medio de la guerra. Por esto, insisto en lo mismo, lo que no me cansaré de decir, la opción pertinente a los intereses nacionales, es llamar a la unidad de todas las fuerzas patriotas, partidarias de defenderlos a toda costa, que son la mayoría de los venezolanos, dentro, fuera y hasta de los alejados del gobierno, para una acción defensiva común. Eso demanda reunirse, acordarse en lo fundamental, tomar medidas que a eso contribuyan y hasta integrar o estructurar un "estado de emergencia" en defensa de lo que nos es común. Evitemos que "Sir" Walter Raleigh, de nuevo, por medio de la guerra, la opción menos probable, nos derrote por la debilidad y el miedo mediante el recurso diplomático. No sabemos, no tenemos idea de cuánta fuerza y respaldo pudiera tener adentro, entre quienes tampoco quieren la guerra. Porque, "la guerra es mala". Reply, Reply All or Forward

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

?COMO ENTENDER EL FENOMENO BOVES SI NO ESTUDIAMOS CRITICAMENTE EL 5 DE JULIO Y LA CONSTITUCION DE 1811?(Eligio Damas)

EL CENTRALISMO, COOPTACION SON CONTRARIOS AL ESPIRITU DE CAMBIO DE MODELO EN FAVOR DE LAS MULTITUDES(Eligio Damas)

EL REGRESO DE CHEVRON HA ALBOROTADO UN AVISPERO, PERO POCAS AVISPAS LLEGARAN "AL FINAL"