EL DISCURSO DE DELCY. LO QUE DIJO Y NO .LAS UTOPIAS, SENTIMIENTOS Y JUBILADOS. LA CARA DE DIOSDADO(Eligio Damas)
El discurso de Delcy. Lo que dijo y no. Las utopías, sentimientos y jubilados. La cara de Diosdado
Eligio Damas
Delcy, creo que, el martes 7, anunció que hablaría al país al día siguiente. No recuerdo bien la expresión que usó, para llamar la atención del público, pero sí algo parecido a eso de poner “los puntos sobre íes”. O como se dice en el béisbol, el pitcher “vendría por el centro de la goma”. Delcy, según entiendo, anunció para el momento indicado, hablaría de todo lo pertinente y con claridad.
Yo, un viejo decrépito de 88 años y más, maestro arruinado, como ha sido siempre, pero más ahora, por mi demás precario ingreso como jubilado, por haberme pasado la vida, como dijo alguien, a quien no quiero nombrar para evitar contaminaciones, “desasnando muchachos” en la escuela y soñando, estuve pendiente todo el día de ayer de esa comparecencia de la “Presidenta encargada”, especialmente por lo relativo al salario. En las primeras horas de la noche, por azar, intentando ver otra cosa, me tropecé con un canal que empezaba a transmitir su discurso. Y, con cuidadosa y hasta excesiva atención, le escuché.
Habló del salario y la inflación. De cómo, según ella, los mal cálculos, emocionales, llevaron a aumentos excesivos, los que, al poco tiempo, la inflación, dejaba sin efectos. Por esto les llamó “irresponsables”. Es decir, sino siempre, en algún momento, el gobierno hizo esos aumentos que rebasaban lo posible. Dijo aquello para explicar porqué el gobierno asumió la política de los bonos en lugar de salarios.
Delcy, no dijo nada nuevo en este particular, volvió con el discurso monetarista según el cual, los aumentos salariales y más si son excesivos o “irresponsables” – repito, ella habló de algunos, si no siempre – causan inflación. Al parecer, Delcy ha hecho unos cambios en su gobierno y hasta espera seguir haciendo otros, cuando lo indiquen las circunstancias y el movimiento interno del gobierno, Psuv, logren estabilizar el estado de cosas y, cada una de ellas y ellos, quede en el sitio apropiado, pero en materia de asesores económicos, se mantuvo fiel a la escuela anterior.
Su discurso, respaldado por unas cifras que exhibió, las relativas a aumentos e inflación, estuvo sujeto a la escuela monetarista, según la cual hubo un reiterado exceso de liquidez o circulación monetaria que aumenta el consumo y hace que, en el mercado, como de manera mágica o vengativa, suban los precios.
Cuando ella repitió eso, lo mismo que asesores del gobierno como Jesús Farías, quien por algo se mantiene callado, antes han dicho, yo recordé, de manera muy particular, un intercambio de mensajes que tuve con Jorge Roig, empresario, vinculado a Fedecámaras, antes fue su presidente.
Para Roig y para Fedecámaras, pese a lo que son y representan al factor capital, “la piedra de tranca”, no está en eso, sino en la LOT y particularmente lo que en ella se establece sobre prestaciones sociales. Como bien sabemos, esa particular norma jurídica establece que, las prestaciones se pagan, según el último salario. Por lo que aquí ha sucedido en materia económica, como depreciaciones, etc. implica un pasivo que los empresarios no están dispuestos a asumir y ellos dicen que, el gobierno mismo, no podría pagar.
Este servidor que no es economista y menos empresario, apenas un humilde y esmirriado maestro jubilado, lo viene diciendo desde hace tiempo. Cuando Pascualina Curcio y sus cercanos, hablaban contra el monetarismo, señalé esa como la causa que había motivado al gobierno a optar por los bonos. ¿Cómo entender que estos no implican aumento del torrente monetario, pero sí, llamándoles salario, con sus respectivas implicaciones?
Para entender, además, esa conducta gubernamental frente a Fedecámaras, donde un personaje como Jesús Farías, el hijo, salió de peón de brega a distraer al toro, siendo sensato, habría que considerar el rol que el ente empresarial jugó en la política, en un momento que la oposición radical atacaba con furia y ganaba más apoyo en la Casa Blanca. Ese apoyo dado al gobierno y, que en gran medida sirvió a éste para remontar tempestades, lo pagó asumiéndose como monetarista. Observe el lector que, en esto, en lo relativo al salario, pese no gobernar, la oposición radical, también tiene mucho de responsabilidad.
Pero antes de seguir, es bueno repetir para destacar algo, porque es inentendible; según los expertos en economía del gobierno, los aumentos salariales aumentan la masa monetaria y causan inflación; pero si se les y paga llamándoles bonos, eso no causan.
Después de lo acontecido el 3 de enero y, vuelto a tomar fuerza el reclamo salarial, dadas todas las expectativas del futuro ingreso por el sector petrolero, lo más inmediato, los aumentos de precios han estado dando saltos descomunales a manera de advertencia. “Si vienen con aumentos de salarios, sin reformar la LOT, los precios llegarán más arriba del cielo”. Ya antes lo han hecho.
Por todo eso o ante eso, Delcy, como los más prevenidos esperaban, llamó a la instalación de un ente competente, para discutir lo relativo a la LOT, pese puso empeño en sustentar que, el impedimento al aumento salarial, es el monetarismo o el exceso de circulación monetaria que se produce, si se habla de salario, pero no de bonos. Y, por supuesto, dada una modificación en la LOT, en materia de cancelación de prestaciones, se podrían aumentar los salarios, reconocer los derechos a contratación como ansía algún sector, quizás el mayoritario, para no pecar de mala intención.
Delcy, cuidó no tocar ese tema de manera específica. Habló de salario, anunció un aumento en el bono para el 1° de mayo y de la instalación de una mesa para discutir y resolver “lo pertinente” a la LOT, pero todo ello por separado. Tal como se suele asumir ese asunto para no generar inquietudes y adversidades. Como si una cosa y la otra nada tuvieran que ver entre ellas.
Advierto que, en lo particular y tal como están las cosas en Venezuela, pienso que, ese tema o discusión debe ser asumido, por lo que implica y viene sucediendo. Pues Fedecámaras, para más señas, tiene urgencia que eso suceda, dado que, no habiendo salarios justos y significativos, no habrá suficiente consumo y, en consecuencia, tampoco aumento en la producción, crecimiento y ganancias deseadas. Hay un interés común en hallarle una salida al asunto. Y siendo así, estando los trabajadores competentemente representados, desde la perspectiva del interés de clase, lo que es ajeno al burocratismo y agentes anquilosados, es posible hallar salidas. Hay muchas e imagino que, debe haber dirigentes de ambos bandos, ajenos a la ortodoxia o la entrega y el egoísmo, que las manejan y tienen en mente. El ingenio humano da para mucho.
En su discurso, Delcy, habló con persistencia de los pensionados; una y otra vez uso los calificativos, “trabajadores activos y pensionados”. Explicó que, dado el altísimo ingreso alcanzado en los tiempos iniciales de Chávez, fue posible cumplir con los pensionados. Pero ahora, el esmirriado ingreso, desde hace un largo tiempo, derivado de muchas cosas, como los malos diagnósticos y sueños, que llevaron a las criminales sanciones, dificulta cumplir con aquella obligación, lo que espera hacer con reformas en el área tributaria empresarial, un condicionamiento, por cierto, de importancia, a la hora de asumir la discusión sobre la reforma a la LOT.
Puse el oído derecho, por donde oigo relativamente bien, pues el izquierdo está casi sordo, para escucharla a cabalidad y me percaté que, nunca usó la palabra jubilado. Recordé que, durante años, en tiempos de lo que llaman IV República, el Estado, dio a estos, un tratamiento inhumano, injusto, tanto que, finalizando la década del 70 cobraban una insignificancia que llamaban pensión y los volvía mendigos, hasta que las luchas gremiales lograron que, a ellos, los jubilados, se les pagase como se lo merecían, para poder vivir la vejez con dignidad y crearles a los activos una mejor actitud frente al futuro y el trabajo.
Confieso que, no oír la palabra “jubilado” me aterró y sobre eso escribo para despertar las alarmas.
Pero Delcy, no dijo algunas cosas que preocupan a los venezolanos. Como de supuestos acuerdos con EEUU, en materia del manejo de nuestros ingresos petroleros; ya que “se comenta”, uso las comillas dado no tengo seguridad, Trump, se apropió, en una “oleada”, del derecho de administrar, decidir, sobre esos ingresos del pueblo venezolano, según su parecer, evaluación y de acuerdo al rendimiento de cuentas por parte del gobierno. Y eso es grave y por serlo, los venezolanos tenemos el derecho a saber de eso.
El discurso de Delcy, fue uno como discordante con las utopías y sueños sin sustento, tanto que, ordenó hacer revisiones para privatizar lo que se estatizó o estaba estatizado, tanto que sólo hizo, en su discurso, escasas excepciones, como lo inherente al área petrolera.
Mientras Delcy hablaba, las cámaras iban y venían. No sé si me equivoco, estoy prejuiciado, pero creo haber percibido que un camarógrafo o cámara, en repetidas oportunidades, quizás por lo azarosa o su particular ubicación, se centraba en la cara de Diosdado. El del Furrial, puede ser calificado, percibido, evaluado por quien sea de una manera u otra, pero él no suele exhibirse en público con un rostro duro, pétreo; más bien su estilo, es dado a la ironía y mostrarse sonriente. Su rostro, nunca antes, lo había visto con muestras de rudeza. Cuando se enseria, abandona la sonrisa, su rostro no es nada rígido, áspero; lo que no es, lo digo pensando en “los mal pensados”, un juicio sobre su personalidad, la cual desconozco, nada sé de secretos; pero anoche, mientras Delcy hablaba y la cámara volvía sobre él, su cara parecía la de alguien que pasaba un mal momento, quizás estaba demasiado preocupado, como quedé yo, por lo de los jubilados.
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