TRUMP "BAJEA " A TOTTI LE MUNDACHE". LA GIMNASIA VERBAL DEL SECRETARIO DE ENERGIA(Eligio Damas)
Eligio Damas
From:
damas.eligio@gmail.com
To:
George Diaz
Sat, Feb 14 at 1:51 PM
Trump “bajea” a “Totti le mundache”. La gimnasia verbal del Secretario de Energía.
Eligio Damas
Nota: Este artículo, lo escribí ayer y lo mandé , antes de saber que Trump había declarado su reconocimiento al gobierno actual de Venezuela. Observe el lector que no hay incoherencias. Estuve por demás acertado. Es más, advertí cómo Trump maniobraba intentando satisfacer a cierto sector de las tribunas. Aprovecho que no ha salido aun en la mencionada página, esta página, para agregar esta nota, sin cambiar para nada el original.
Trump reconoce al gobierno de Delcy Rodríguez y anuncia visita a Venezuela
https://www.aporrea.org/internacionales/n415577.html
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, según una fuente informativa, “destacó que el reconocimiento y el levantamiento de las sanciones dependerán de los avances concretos hacia un gobierno representativo y la instauración del libre comercio”.
https://www.costadelsolfm.org/2026/02/12/estados-unidos-no-reconoce-de-manera-formal-al-gobierno-de-delcy-rodriguez/
Luego, después de anunciar que, en Venezuela habrá un cambio dramático, para ser más preciso dijo, “Creo que veremos un giro absolutamente dramático en la trayectoria de esta nación, en el estado de las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos y en las condiciones y el ambiente de negocios y comercio no solo entre nuestros dos países.”
Al comparar las palabras del personaje antes mencionado con lo que en realidad acontece, observé que, desde su propia percepción con respecto al gobierno de Venezuela, como que hace gimnasia verbal y usa las categorías o conceptos al revés. Usa la misma táctica de Trump, destinada a conformar a un público expectante que espera le llamen a “instalarse en Miraflores”.
La palabra “dramático”, si es que el traductor la tomó literalmente o la usó con un fin muy determinado, pareciera no ser la adecuada para adjetivar el asunto del cual habla. Pues si se refiere a un cambio en las relaciones que favorece a ambos países, pues Venezuela y hasta el gobierno mismo eso han buscado, no parece acertado el uso de esa palabra, que envuelve algo misterioso y hasta de un desenlace emocional, trágico y hasta feliz, depende.
Un drama fue la invasión a Venezuela el 3 de enero que culminó, de manera “dramática”, con el secuestro de la pareja presidencial. Pero decir que cambiar la manera de relacionarse “y el ambiente de negocios y comercio no solo entre nuestros dos países”, no parece una figura dramática.
El “drama”, el verdadero drama, parece vivirlo el gobierno de Trump en lo que implica a sus relaciones con Marco Rubio, quien últimamente, en todo este asunto que ahora nos ocupa, ha estado de muy bajo perfil y la oposición venezolana que le sirve de aliada.
En esas mismas declaraciones, el funcionario antes aludido dijo, “Washington ha trabajado siete días a la semana para emitir nuevas licencias que permitan a empresas existentes y nuevas invertir en Venezuela; esto incluye la compra de insumos, la creación de empleos, el aumento de la producción petrolera y mayores ingresos por exportaciones.”
Hoy mismo se anuncia la licencia 50 que, “autoriza las transacciones relacionadas con las operaciones del sector de petróleo o gas en Venezuela. La medida especifica que Repsol, Shell, Eni, Chevron y Bp PLC pueden reanudar sus operaciones en el país”. https://www.aporrea.org/energia/n415559.html
De acuerdo a lo anterior, pareciera que el drama lo viven también en EEUU, tanto que están muy apresurados por poner a producir petróleo en Venezuela para llevárselo y generar unas relaciones favorables valiéndose de lo emergente. Pero hay algo más, lo inherente a este funcionario, es el tema energético y fue por eso que vino. De allí sus declaraciones divagantes y “dramáticas”.
He venido diciendo que Trump, está inmerso en un drama, que intentará resolver de la misma manera, “dramática”, acorde con su personalidad y su pragmatismo o “trumpismo”, pues en el juego de trompo, al perdedor se le cae a hacha.
El secretario de energía, no maneja lo diplomático, lo que implica la política toda, donde los negocios son una parte, quizás sea lo determinante, pero es “sólo” una gran parte. En el drama, una cosa es el asunto en sí y otra las formas utilizadas para ponerlo en escena. Sin contar que lo petrolero juega el mismo rol en lo relativo a los negocios. Pero, quizás, obligado por preguntas de los periodistas, dijo que, EEUU no reconoce al gobierno existente, pero con él negocia y está apresurado trabajando en propuestas para presentarlas en busca de acuerdos. Lo que es una evidente contradicción.
¿Cómo negociar y buscar acuerdos con quién no reconoces? Estás estableciendo la premisa que, esos acuerdos, carecerán de validez, pues negocias con alguien no pertinente. Sólo ese gesto, hacer lo contrario, implica un reconocimiento. Lo que realmente pudo haber sucedido es que el señor ministro de energía, quizás un experto en negocios, es muy malo en la política, lo diplomático, discursivo y hasta narrativa; pues nos “echó un cuento” demasiado malo y tan malo que, lo que anuncia volverá, que implica levantar sanciones y “emitir nuevas licencias”, lo calificó de dramático. Todo, para dejar la idea de dominio, triunfo y derrota; triunfador y derrotado.
De las tantas verdades de todo esto y lo realmente “dramático”, es que, pese haya sido bajo la impronta agresiva de Trump, como dejando la sensación del dominio total, las relaciones entre Venezuela y EEUU parecen empezar a tomar el camino de la recomposición. Algo que ha sido el interés de ambas naciones y de los interesados en esos negocios. Eso lo manejé fastidiosamente como de las opciones racionales hasta casi fastidiosamente. Sólo que Trump, tenía que dejar contento a eso que los cumaneses llamábamos, su “Público de galería”. Trump no podía, de repente, frenar o sellar su narrativa del “Cartel de los soles” e iniciar negociaciones con Maduro. Pues eso implicaba desmentirse y, además, quedar muy mal parado ante Marco Rubio y la oposición venezolana que, a la presidencia de EEUU se ha aferrado, para que le “saque las castañas del fuego” y le higienice los espacios transitados.
Trump tenía que abrirse - no abrirse - las negociaciones con Venezuela dejando en el aire la sensación de triunfador y conquistador.
Observe el lector que, el secretario de Energía, mientras dice que las sanciones serán levantadas, dependiendo de los “avances concretos hacia un gobierno representativo y la instauración del libre comercio”, comenta de los apuros que han tenido en la emisión de licencias. Y cuando habla del acontecer dramático, se refiere a un cambio, “en el estado de las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos y en las condiciones y el ambiente de negocios y comercio”.
Es por demás evidente que, el funcionario antes aludido, actúa apegado a la estrategia de Trump, poner empeño que la oposición que le ha apoyado, no se sienta, por lo menos, por ahora, en lo inmediato, frustrada, pues le hace falta para ahora mismo, poner presión en el manejo diplomático y para el futuro. No puede dejarla tirada en el camino y frustrada. Más cuando, hay quienes esperaban que, dada la narrativa, según la cual el 3 de enero, Trump logró el dominio, a esta altura, estar en Miraflores, bajo el control del aparato estatal y los negocios.
Lo que parece claro es que Trump, quizás con su agresivo gesto, se puso en ventaja, dejó en muchos la sensación de nuevas oleadas y de un lado u otro generó expectativas de cambios más allá de lo real. Y lo real es que, abrió la línea diplomática a su manera, sin firmar un acuerdo, lo que hubiera dejado, en sus aliados, la idea de declinación por lo menos o de haber dado concesiones. No. Él quiso y logró, en gran medida, dejar la imagen que todo está bajo su control y se hará lo que diga.
Los cambios en la Ley de hidrocarburos que, al parecer satisfacen a EEUU, se dieron, aparentemente, con una velocidad inusitada, como un parto o aborto por el gesto violento de Trump. La racionalidad, aparte de lo que cualquiera opine sobre ellos, y a ellos ate falsamente la soberanía, me dicta que todo eso estaba conversado previamente, como está conversado, con Fedecámaras, lo relativo a la LOT, solo que, en este caso, no está en los intereses de Trump y no tiene el rango o rasgo de dramático, para decirlo al estilo del Secretario de Energía. Pese que el tema salarial, para los trabajadores, activos y jubilados, si es, en verdad, un drama y trágico.
Lo cierto y como resumen de todo esto, es que Trump, es un dramaturgo para quien la fuerza y la violencia, son los trucos para desenrollar sus dramas. Con esas argucias y trampas, se abre a lo diplomático, a lo que está obligado, pues es falso que domina el país, dejando la sensación en muchos que nos ha conquistado. Genera inconformidad, desconfianza en muchos adherentes al gobierno y deja satisfecha a parte de la oposición que espera de un momento a otro, entrar a Miraflores.
No obstante, dado la riqueza de la vida, hay opositores que quieren estar ya en el gobierno y a quienes ahora están, tenerlos en la cárcel. Pero estos, están todavía y estarán, no se sabe hasta cuándo, negociando tranquilamente con Trump, quien, en medio de ese cuadro, da muestras de satisfacción.
Pero falta algo por decir; en la historia, no habrá nadie sensato que, pueda explicar con convicción, para favorecer Trump, cómo este pudiendo acceder a las diligencias de ahora, quizás con apenas un poco menos de la ventaja que le dio lo emocional, optó por aquel acto de violencia descomunal que produjo un número elevado de muertos.
Como dije en el título, como imitando el italiano, pero en lenguaje coloquial venezolano, “Trump, cobea a toti le mundache”.
El muy “dramático” secretario de energía, Christopher Wright, momentos antes de partir de Venezuela, declaró “que su relación con la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, se ha fortalecido tras este viaje de dos días”.
https://www.aporrea.org/actualidad/n415550.html
Reply, Reply All or Forward
Comentarios
Publicar un comentario