?MADURO TRAICIONO A CHAVEZ, COMO ALGUIEN DICE EN UN VIDEO?"NO TE METAS PARA QUE NO APARESCAS" Eligio Damas)
Eligio Damas
From:
damas.eligio@gmail.com
To:
George Diaz
Thu, Jan 29 at 9:34 AM
¿Maduro traicionó a Chávez, como alguien dice en un video? “No te metas para que no aparezcas”.
Eligio Damas
Nota previa:
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Yo observo, siempre lo he dicho, solución de continuidad entre el gobierno de Chávez y Maduro, no hay ruptura; el anterior proceder condujo al otro; la ortodoxia y lo ideológico actuaron como moldes y ataduras.
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He escuchado a alguien, a través de un video, con asombrosa facilidad y ligereza, cambiar su discurso y acusar a Maduro, de haber traicionado a Chávez. Como que todo lo acontecido en Venezuela que, empezó estando Chávez vivo y llegó hasta la captura de Maduro por militares de USA, fue el resultado de un simple e inesperado acto de traición.
No se prestó atención a la usual contradicción entre el discurso y acción de Chávez, derivado de aquel vendaval de improvisaciones y contradicciones por el apuro, falta de consenso y la personalización o personalismo, pese lo participativo y protagónico, estampado en lo constitucional. Como tampoco se puso cuidado a aquella advertencia sobre los alacranes, que hizo el general Müller Rojas, antes que la oposición se apropiase de ese calificativo.
Apoyé a Chávez, pero fui un persistente crítico suyo. Eso, en verdad, no sé si lo pagué o me lo cobraron y todavía debo. Basta leer en mi archivo, la larga lista de artículos titulados “Las contradicciones de Chávez”, lo que no es todo. Observaciones donde se puede prever lo finalmente acontecido en muchos aspectos. Hay también y más sustantivas advertencias de Giordani. Con Maduro, fui menos tolerante, aunque confieso, ante la injerencia estadounidense y la continuación de los intentos de tumbar su gobierno, desde antes del 28J del año pasado y poner uno al gusto de sus gobernantes, me volví algo tolerante. Me sujeté a lo que llamo, estricto manejo de las contradicciones, pese mi salario o ingreso como docente jubilado, después de casi 35 años de servicio, se volvió una miseria y mi vida, en mi vejez, llena de vicisitudes e incertidumbres.
En entrega anterior advertí que, el gesto iracundo de Trump, de secuestrar a Maduro, tendría muchas interpretaciones y una de ellas, sería acusarle o generar la idea que él, por sí mismo, era un impedimento para lo que habría y empieza a acontecer y, hasta usarle, como pieza para amansar a ortodoxos y hasta ingenuos, de ambos universos. Por lo menos, para la oposición, hasta ahora ha sido como un bálsamo y fuente de esperanzas. Y, en efecto, ya empiezan a manifestarse esas explicaciones, que los oportunistas, faltos de muchas cosas, usan sin pudor para sacar provecho. No les interesa explicar con apego a la verdad, las Ciencias Sociales, la realidad misma, sino de manera como convenga a su interés. Los periodistas no necesariamente tienen la formación intelectual pertinente para interpretar cabalmente estos asuntos del acontecer histórico envueltos en los intríngulis de la economía, más si en ellos, esos que llaman “influencers”, privan sus intereses pecuniarios.
Yo observo, siempre lo he dicho, solución de continuidad entre el gobierno de Chávez y Maduro; no hay ruptura; el anterior proceder condujo al otro; la ortodoxia y lo ideológico actuaron como moldes y ataduras. Las sanciones de EEUU, se derivaron de las políticas y discurso del primero. El decreto de Obama se produjo siendo Chávez presidente. Todo lo anterior se tradujo en las tantas calamidades que sufrimos y sabemos. El sueño infundado, pueril e ideológico de hallar solución a ellas y, enrumbar nuestro futuro, en las relaciones afectuosas con China y Rusia, también se engendró en tiempos de Chávez. También es de los tiempos de Chávez, el desmantelamiento de los pozos de petróleo liviano, para lo que hoy se demanda una inmensa fortuna para reactivarlos.
Quizás, el mayor error de Maduro, haya sido, pese al tanto tiempo transcurrido, no haber sabido, atrevido o podido, tomar la iniciativa pertinente y a tiempo, para cambiar todo aquello en mejores condiciones y sin estar sujeto a tanta presión y formalismo. O quizás los gobiernos estadounidenses anteriores, incluyendo a Trump en su primera oportunidad, no sintieron la presión derivada de su economía, el futuro y el grado de confrontación mundial. Pues no creo que Trump sea uno de esos héroes e imbatibles estadounidenses de la narrativa infantil, sino el resultado de un modelo en medio de una severa crisis.
Como referencia curiosa, resaltaré una información gubernamental. Se habla de enormes cifras que, al parecer, en lo inmediato, serán inyectadas al sector petrolero y contribuirán a elevar exponencialmente las cifras de producción y venta de petróleo. ¿De dónde se espera vengan esos capitales? Pues de EEUU. Esto lo dejo allí, para que los “sesudos analistas” piensen un poco y quizás se vean obligados a romper con esquemas, rutina y ortodoxia.
EEUU y particularmente Trump, no por democracia, menos por el deterioro de la vida del venezolano, generada en gran medida por las sanciones de ellos derivadas, optó, como lo he venido diciendo, desde hace mucho tiempo y mediante una casi centena de artículos, por una estrategia de diplomacia acompañada de la violencia y el chantaje. Eso lo advertí de manera casi repetitiva, intentando llamar la atención a quienes han gobernado y a los factores democráticos, progresistas, nacionalistas y anti injerencistas que bastante abundan, para que optaran por ordenar sus diagnósticos y poner en su lugar la contradicción fundamental.
Trump, hasta alcanzó como una obra de arte, secuestró al presidente y su esposa, dejó un esterero de muertos, de lo que se habla de manera comedida, desde los distintos bandos, como para que poco se sepa y no sé le dé a eso el valor y significado que tuvo y tiene. Como para que no sea motivo de desagrado al comparar ese precio, dolor, ausencia, con los resultados y acuerdos.
Y después de todo aquello, aparece la AN, de manera apresurada, intentando facilitar los acuerdos y obtener los medios, tecnología, capital y mercado para la reactivación petrolera, por no haber “podido” manejar la crisis y el proceso de diálogo, evitando llegar a esta doble tragedia, el arrume de muertos y las apresuradas modificaciones de la Ley de Hidrocarburos. Y al hablar de todo esto, no se puede pasar por alto, la complicidad con los factores extranjeros, de factores de la oposición interna.
Algo sé de esos menesteres. Hasta sobre ello he escrito. Recuerdo los intentos iniciales de Gumersindo Torres, en los tiempos de Gómez, su ministro de Minas y hasta, como éste, le destituyó del cargo por pretender poner límites a las excesivas ventajas otorgadas a los inversores extranjeros. Y sé de lo acontecido bajo el gobierno de Medina, hasta del rol importante de Venezuela en la fundación de la OPEP y hasta la nacionalización en los tiempos de CAP.
Pero, prefiero sean los expertos en Derecho y Petróleo, quienes, sobre eso hablen. Con ese fin, dejo al lector tres link, dos que llevan a sendos trabajos de Einstein Millán Arcia y uno de María Alejandra Díaz, en los cuales se asume el asunto de la reforma de la Ley de Hidrocarburos, desde las perspectivas de ambos, el derecho y lo relativo al negocio petrolero.
Millán Arcia: https://www.aporrea.org/ddhh/a348949.html
https://www.aporrea.org/energia/n414811.html
María A. Díaz: https://www.aporrea.org/tiburon/a349066.html
Optaré por hablar de lo que creo, en buena medida, de mi competencia. Llevo meses advirtiendo de la estrategia de Trump, mezcla de diplomacia con violencia, por lo que fui, de los primeros, en advertir de los riesgos que corríamos, como que pese a lo que muchos creyeran, lo que ejecutó el 3 de enero, era previsible. No hablé como adivino y menos como competente para saber que pudiera hacer lo que hizo; más si todavía no sabemos con exactitud cómo lo hizo. Los rusos, dos días atrás, solicitaron a Trump, les hablase de esa tecnología que, al parecer, tumbó todo esa parafernalia tecnológica que, ellos instalaron en Venezuela, para prever un ataque y extracción, que cambió el juego de manera radical, estremeció y debilitó discursos y cimientos del gobierno y quienes a este conforman.
No era difícil prever que Trump llevaría la presión militar, la fuerza, al máximo, sin dejar la diplomacia. Sólo que mientras la primera se exhibía, a manera de asustar y distraer, la segunda se mantenía oculta. Pudiera uno, especulando, asegurar que, el arrume de fuerzas, barcos, etc., en el Caribe frente a Venezuela, y aquella escena hasta “en vivo y en directo”, de barquitos hundidos, fue todo un montaje teatral y distractivo, para la ejecución de uno como mágico, el secuestro de un presidente y su esposa. Que en verdad no fue eso, mágico, más bien trágico, por el número de asesinatos cometidos.
Pero Trump logró su propósito. Extrajo la pareja presidencial, la mantendrá como una pieza de chantaje y hasta como un arma desmoralizante. Ya se sienten algunos efectos.
Por prever eso, por lo menos en un sentido general, sin imaginar siquiera lo que aconteció, como que todavía nos tiene aturdidos, nadie da una explicación rotundamente racional, sino se desborda en una narrativa emocional y hasta especulativa, como que hubo troyanos, con anticipación, desde mucho tiempo atrás, propusimos la formación de un frente de patriotas y luego, antes de haberlo leído o escuchado en otro u otros, la formación de un gobierno en conformidad con el carácter que asumían las contradicciones y evitar que Trump, se aprovechara de la debilidad del cuadro nacional para, por la diplomacia reforzada con violencia, impusiese sus condiciones.
Demás está repetir que entiendo bien la necesidad de acordarse con EEUU en muchas cosas, particularmente en lo que respecta al negocio petrolero, por razones que abundan y son por demás conocidas, bastante lo he dicho, pero no es valedero, del interés nacional, acordarse en abierta ventaja para los capitales de ese país, como pareciera derivarse, si juzgamos de manera apresurada e idealista, de las supuestas reformas hechas a la Ley de Hidrocarburos, en primera discusión; pues pudiéramos parecer haber renunciado a conquistas logradas desde los tiempos del medinismo y la IV República. Habría que ver el nivel de las cambios y el rostro de la realidad.
Por eso, siempre hice mía, aquella frase, más por haberla escuchado por primera vez y solamente entre la gente de mi pueblo, por lo que moralmente implica, “no te metas para que no aparezcas”. Es preferible pasar inadvertido que, verse obligado a claudicar en asuntos de principios. Siempre he sido cuidadoso con aquello y más cuando esa fue la vida de mi padre y en la que forjé mis valores.
Ya emergen explicadores convencionales de lo acontecido, como hasta hace poco nada críticos y menos inconformes con el gobierno de Maduro, tildándole de traidor a Chávez, una simple y superficial manera de entender todo lo acontecido; como que se olvida hay un punto de partida y otro de llegada, causas y efectos. Una manera también convencional de acomodarse a las nuevas circunstancias, para seguir gozando de los privilegios de antes. Un proceder habitual de quienes quieren siempre aparecer sin respeto alguno por la moral. El oro brilla demasiado, excita, atrae la mirada y compra las conciencias.
Pero todavía hay tiempo para reflexionar; pese Trump haya amenazado con una nueva oleada, se le puede neutralizar si se maniobra con certeza. Y no habrá nueva oleada, si se aborda la discusión del asunto petrolero con amplitud, información al día y contando con el respaldo de la Venezuela multitudinaria, que no sólo está dispuesta a darlo todo por su honor, sino obtener de esas negociaciones el derecho a una vida decente, dado que, ese petróleo, no es de EEUU ni de Trump sino de ella.
[ed1]
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